Antes de actualizar el hardware de redes como una solución al mal rendimiento, realice una prueba para medir el rendimiento de la red y la pérdida de paquetes. Esto determinará si el dispositivo de redes en cuestión es realmente el origen del problema.

Ciertamente no hay nada malo con actualizar del equipo de red de vez en cuando. Sin embargo, cuando esta medida se toma para resolver un problema con “lentitud”, los ingenieros de redes a menudo se decepcionan con los resultados. Si el dispositivo de red en cuestión claramente no es la causa del origen del problema, las actualizaciones basadas en suposiciones pueden hacer poco más que reducir el presupuesto de TI. Para ahorrar tiempo, dinero y dolores de cabeza, valide la ruta de red para ver si una actualización realmente tendría el impacto deseado en el rendimiento.

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